miércoles, 17 de octubre de 2012

Sin Titulo



 
¿Acaso puede tener sentido un escrito que en su cabecera diga: Sin titulo?

¿Podría inspirar algún interés una noticia sin titulo?

Sin titulo, en particular, se percibe tal ausencia, vacío , escasez, falta...

Ilustra tu intelecto.. con una pagina que describa la oración "Sin Titulo"

...Somos animales o bien seres pensantes y estamos condicionados a muchas cosas, actuamos en ocasiones con mucha rapidez y sin meditarlo!. Muy pocos individuos se detendrán a leer una publicidad que se titule "Sin titulo" , la gran mayoría hará caso omiso y pasara la pagina y no enfocará su atención. En cierto modo si te proporcionan un libro o bien una noticia con un titulo curioso.. ¡Las piedras llegaron a las nubes! Rapidamente te emocionaría leer, para saber de que se trata.

Retomemos..-, análogamente y un poco brusca a le vez sugiere hacerse esta pregunta ¿SABES CON QUE PROPÓSITO VINISTES AL MUNDO? ( Me encantaría que respondieras un SI, lamentablemente de la población terrestre sólo un 10% , quizás exagero un poco, a descubierto por qué existe!

No has imaginado entre pensamientos infinitos de concavidad... ¿La extraña idea de nacer de la nada? ..Imagina que no existiera un ser llamado MADRE, que es nuestra increíble e incondicional amiga que no nos abandona nunca a pesar de los pesares, que vacío seria el mundo.. ¿Quien estaría dispuesto a cambiar su abdomen plano por un embarazo? , ¿Quien nos alimentaria los primeros meses de vida?, ¿Quien podría velar por nuestro sueño? , ¿Quien guaria nuestros primeros pasos? Tu te imaginas nacer a la deriva... pues, cuesta imaginar porque no lo hemos vivido! Si el amor de madre es incondicional, ¿podrías imaginar el amor de Dios? - divinamente dio su único hijo en sacrificio para contribuir al perdón de todos los pecadores. Ciertamente siempre hablamos de tantas cosas y escribimos de tantas cosas, que no serian posible si Dios no nos hubiese dado la oportunidad de vivir, increíblemente pero muy poco le damos prioridad a lo primordial. Reiteradamente pregunto ¿Conoces tu propósito? , no es fácil responder y pues mucho menos conocerlo en realidad,  porque no se trata de ti. El propósito de tu vida excede en mucho a tus propios logros, a tu tranquilidad o incluso a tu felicidad. Es mucho más grande que tu familia, tu carrera o aun tus sueños y anhelos más vehementes. Si deseas saber por qué te pusieron en este planeta, debes empezar con Dios. Naciste por su voluntad y para su propósito. La búsqueda del propósito de vivir ha intrigado a la gente por miles de años. Eso ocurre porque solemos empezar por el punto de partida errado: nosotros mismos. Nos hacemos preguntas egoístas como: ¿Qué quiero ser?, ¿Qué debo hacer con mi vida?, ¿Cuáles son mis metas, mis anhelos, mis  sueños con el futuro? Enfocarnos en nosotros mismos nunca podrá revelarnos el propósito de nuestra vida. La Biblia, dice: “En su mano está la vida de todo ser viviente”.
 

Contrario a lo que te dictan muchos libros conocidos, películas y seminarios, no encontrarás el sentido de tu vida buscando en tu interior. Es muy probable que ya lo hayas intentado. No te creaste a ti mismo, por lo tanto no hay manera de que puedas decirte para qué fuiste creado. Si yo te entregara un invento que nunca has visto, no sabrías para qué sirve ni tampoco el ingenio te lo podría decir. Sólo el inventor, o el manual de instrucciones, podría revelarte el propósito de dicho invento. En una ocasión me perdí en las montañas. Me detuve a pregunta cómo llegar al campamento y la respuesta fue: ”No puedes llegar hasta allí desde este lugar: ¡Tienes que empezar por el otro lado de la montaña!”.

De igual manera, no puedes llegar a la conclusión de tu existir centrándote en ti mismo. Dios es tu punto de partida, tu creador. Existes tan sólo porque Él desea que existas. Fuiste creado por Dios y para Dios, y hasta que lo entiendas, tu vida no tendrá ningún sentido. Sólo en Él encontramos nuestro origen, nuestra identidad, nuestro sentido, nuestro propósito, nuestro significado y nuestro destino. Cualquier otra ruta termina en un callejón sin salida. Muchos tratan de usar a Dios para su propio beneficio, pero eso es antinatural y está condenado al fracaso. Fuiste creado para Dios, no al contrario; la vida consiste en permitir que él te use para sus propósitos y no que tú lo uses a Él para los tuyos. La Biblia dice:

“Obsesión consigo mismo en estos asuntos es un callejón sin salida; la atención a Dios nos guía a una vida libre y espaciosa”

¡…En algún momento aprendí que no debía hablar de Jesucristo, debía dejar que Él hablara mediante mi palabra.!